lunes, 20 de junio de 2016

EL DEPORTE COMO ÚNICA RAZA

Jesse Owens dilapidó el sueño de Hitler. Arrasó en todas las carreras y se llevó el oro a su casa. El dictador se negó a saludarlo. Alemania lo sintió como una derrota más que deportiva.


Los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936 fueron tomados por la Alemania nazi como una oportunidad única de mostrar la superioridad de la raza aria. Durante esos días, las campañas antisemitas fueron suprimidas y los afiches contra los judíos fueron retirados. Sin embargo, 1 corrida de 100 metros le bastó a Jesse Owens, atleta afroamericano de color negro, para echar por tierra el pensamiento que Hitler intentaba propagar en el mundo. Resultó ganador de 4 medallas de oro batiendo todos los records. 

                                      Jesse Owens en el podio de Berlin 1936  

No hay comentarios:

Publicar un comentario